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Reducare, un caso de éxito para bajar de peso

Una nueva alternativa que viene a revolucionar la lucha contra la obesidad y el sobrepeso es el llamado Método Kot, que permite bajar 10, 20 ó 30 kilos comiendo cereal, pastas, galletas, barritas y omeletes con sabor queso o tocino, acompañados de bebidas sabor chocolate o capuchino, que son ricos no solo en sabor sino en nutrientes.
No, no es cuento ni una ilusión. El secreto del nuevo método, proveniente de Francia, que ya está en Mérida, es que ofrece alimentos con proteínas de alto valor biológico, bajos en carbohidratos y grasas, que actúan como mecanismo de saciedad .
El paciente se llena más rápido, luego de cubrir sus requerimientos, y disminuye la ingesta, propiciando la pérdida de peso, afirman las nutriólogas Fernanda Molina Seguí y Karla Magaña Góngora, encargadas del programa Reducare, de la Clínica de Mérida.
Se trata, explican, de un plan de alimentación que combina la dieta convencional con los productos Kot, que se aplica bajo la vigilancia de un equipo multidisciplinario, médicos, psicólogos y nutriólogos, que garantiza el cuidado del paciente.
Es un tratamiento integral, como todos los que ofrece Reducare, un programa que le da alto valor a la educación del paciente para asegurar el éxito.
Reducare es coordinado por los doctores Hugo Laviada Molina y Eduardo Mena Arana, quienes también dirigen el programa Diabeducare, especializado para los pacientes diabéticos.

El método Kot sólo se aplica bajo supervisión médica, ya que tiene ciertas restricciones, como, por ejemplo, para quienes tienen problemas renales o hepáticos o padecen diabetes sin control. Reducare maneja de manera exclusiva los productos Kot, no se encuentran en ningún otro lado. Su lema es: “No hagas dieta, haz Kot”.

El programa Reducare, basado en la educación, enseña no sólo a comer adecuadamente de manera sana y equilibrada, sino cómo mantener el peso y llevar una vida saludable, para mejorar la calidad de vida de los pacientes. Es una muy buena inversión que genera resultados rápidos y nuevos hábitos para el resto de la vida.

por Fernanda Molina Seguí y Karla Magaña Góngora

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