El fenómeno, que se había debilitado a depresión tropical, ha evolucionado esta madrugada a tormenta tropical. El último comunicado delNHC muestra que Grace se encuentra a 195 kilómetros al este de Montego Bay, en el noroeste de Jamaica, donde los científicos esperan que el fenómeno llegue este martes. La tormenta avanza hacia el oeste a 26 kilómetros por hora con vientos máximos sostenidos de 75 kilómetros por hora y ráfagas más fuertes. Tras su paso por ese país, Grace se dirigirá hacia las Islas Caimán, a 550 kilómetros de donde se encuentra actualmente, de acuerdo con la trayectoria prevista por los meteorólogos.
El miércoles por la noche o el jueves por la mañana Grace, que es la séptima tormenta tropical de la actual temporada de huracanes del océano Atlántico, llegará a México. “Grace podría estar cerca de obtener fuerza de huracán cuando se acerque la costa de [la península de] Yucatán”, se lee en el comunicado emitido este martes por el Centro de Huracanes de Estados Unidos. La zona donde podría impactar el fenómeno, unos 200 kilómetros en la costa, va desde Cabo Catoche hasta Punta Allen, en el Estado de Quintana Roo. Los meteorólogos explican que esa alerta “significa que condiciones de huracán son posibles” allí y que las autoridades a “monitorear el progreso” de la tormenta.
En su paso por el Caribe en los próximos días, se espera que las lluvias fuertes causadas por este fenómeno puedan provocar inundaciones repentinas y posibles deslizamientos de tierra. El NHC señala que el oleaje generado por Grace continuará afectando partes de La Española, la isla que comparten Haití y República Dominicana, hasta este miércoles o incluso después. Aunque el fenómeno natural se había debilitado, Grace ha causado fuertes precipitaciones y vientos en el país pocos días después de haber sufrido un terremoto.
Esa situación puede afectar las labores de búsqueda y rescate en la isla. El director de la agencia de protección civil haitiana, Jerry Chandler, reconoció el domingo que la tormenta representa otro “desafío serio” para el país. El portavoz de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Haití, Alexandre Michel, advirtió a EL PAÍS de que no es difícil imaginar que la situación se va a complicar, especialmente porque algunas de las zonas afectadas por el sismo son muy inundables, como Los Cayos, una ciudad de 90.000 habitantes de la costa suroeste, la más afectada por el potente temblor del sábado.