Con base en un nuevo ejercicio de solicitudes de información sobre obras y programas que realiza el gobierno del estado y el seguimiento de temas polémicos de la anterior administración municipal, el colectivo ciudadano Ya Basta! lamenta que persista la opacidad y la impunidad en las esferas del poder en Yucatán.
El organismo deplora que, no obstante que existe todo un entramado oficial de combate a la corrupción, con la Fiscalía Especializada en el Combate a la Corrupción, la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, la Secretaría Ejecutiva del Sistema Anticorrupción, la Auditoría Superior del Estado, el Comité de Participación Ciudadana del SEAY y el Tribunal de Justicia Administrativa, que le cuesta 200 millones de pesos a los yucatecos, resulta frustrante que ese “cascarón burocrático” no investigue y castigue a quienes cometen actos de corrupción en Yucatán.
“La opacidad es uno de los ingredientes para el caldo de cultivo de la corrupción”, sintetiza la maestra Blanca Estrada Mora, integrante del equipo promotor de Ya Basta!, al referirse a la falta de información y rendición de cuentas en Yucatán.
En 2017 -año en que surgió el colectivo ciudadano-, el 68% de la población yucateca percibía la corrupción como algo generalizado en el ámbito estatal y municipal de Mérida. Hoy, esa percepción ha ido en aumento, pues ahora el 73% percibe que la corrupción sigue latente, afirma Nicolás Andrés Dájer, también integrante del equipo promotor de Ya Basta!
Ambos ofrecieron una rueda de prensa para presentar los resultados de la sesión pública número 12 del Observatorio Ciudadano de Seguimiento, un ejercicio que realizan desde hace nueve años y que iniciaron con la firma de compromiso de los candidatos a la alcaldía de Mérida y el gobierno del Estado.
Nicolás Andrés habló sobre el caso de Mérida y en particular del exalcalde Renán Barrera Concha: “Desde 2018 se comprometió a adoptar el estándar de contrataciones abiertas, pero hoy, como entonces, las contrataciones y adquisiciones siguen siendo focos de corrupción y abuso en las adjudicaciones a familiares, socios cómplices y empresas que financias campañas políticas”, señaló.
Andrés Dájer dijo que, debido a la mala gestión de Barrera Concha, la alcaldesa Cecilia Patrón Laviada recibió Mérida en un caos urbano, llena de baches, calles destruidas y cúmulos de basura, deficiente alumbrado público, pozos pluviales bloqueados que generan inundaciones, y parques, mercados y jardines deteriorados.
El empresario hizo un recuento de la mala administración de Renán Barrera como el caso del Sistema Individual para el Retiro y Jubilación Municipal (Sirjum), en el que transfirió 1,200 millones de pesos a Bursamétrica, una inversión de alto riesgo y un ilícito que, dice, debe ser castigado con una sanción económica, cárcel y la inhabilitación para ocupar otros cargos públicos.
Nicolás Andrés también se refirió al “cochinero” que dejó Renán Barrera en Servilimpia, donde hay un faltante de 5.7 millones de pesos, que podría tratarse de compras ficticias, simulación de operaciones, uso de empresas fantasma o de factureras que ocultan servicios no prestados.
Asimismo, el empresario señaló la polémica de las “lámpáras chinas” que se remontan a la gestión de Angélica Araujo y que derivaron en un presunto daño patrimonial de 475 millones de pesos al Ayuntamiento de Mérida, cuya denuncia interpuesta por Ya Basta! no prosperó ante instancias como la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción, la Comisión Ejecutiva del Sistema Estatal Anticorrupción y la Contraloría Municipal, hecho que lamentó el empresario.
“No está en nuestras manos decidir cómo resuelven las autoridades, pero sí está en nuestras manos documentar, denunciar, exigir rendición de cuentas y exhibir como la corrupción encuentra refugio en la impunidad. Y cuando eso ocurre, los expedientes se cierran, pero el cuestionamiento permanece abierto”, subrayó el promotor de Ya Basta!
“No dejamos el tema de las luminarias en conversaciones de café ni en una publicación en redes sociales, lo llevamos a las instituciones, las obligamos a pronunciarse, a desnudarse y a exhibirse públicamente. Y concluyo con una frase de Galeano: La justicia es como las serpientes, solo muerden a los descalzos”, remató Andrés Dájer.
En su intervención, la maestra Estrada Mora se refirió a la opacidad que persiste en el Poder Ejecutivo, pues de 27 solicitudes de información que presentaron en varias dependencias, solo en un caso respondieron y en las demás se escudaron en una serie de argucias y recovecos legales para no proporcionar la información.
En esencia, señaló a la Secretarías de Administración y Finanzas (SAF), de Infraestructura para el Bienestar (SIB), Técnica de Planeación y Evaluación de Yucatán (Seplan), Instituto para la Construcción y Conservación de Obra Pública en Yucatán (Inccopy) y el Instituto de Infraestructura Carretera de Yucatán (Incay), de evadir preguntas sobre los Programas de Mediano Plazo del gobierno del estado, como la construcción de infraestructura vial para mejorar la movilidad, la modernización del puerto de altura de Progreso, la construcción de espacios públicos y las obras que se realizan en los municipios, entre otras acciones.
La maestra lamentó que argumenten que no se cuenta con la información solicitada, que esta es inexistente y que no son competentes para responder, cuando la Ley de Transparencia los obliga a hacerlo, de manera que no se sabe en qué consisten estas obras, cuáles son los montos que se ejercen en cada caso y a quienes se les adjudicaron los contratos, entre otros aspectos que deben ser públicos.
“Al recurrir a argucias, recovecos y candados para no informar al ciudadano, lo que vemos es un retroceso, un enmarañamiento que genera la percepción de opacidad en el gobierno”, señaló.
“La opacidad es uno de los ingredientes para el caldo de cultivo de la corrupción. Mientras menos informados estemos los ciudadanos más posibilidades hay de que se realicen actos de corrupción”, advirtió la maestra Estrada Mora.
“Se habla de transparencia proactiva, de transparencia social, pero no hay tal. Desde Ya Basta! decimos que ojalá que este tipo de señalamientos que hacemos ciudadanos comunes se tomen en cuenta, porque el acceso a la información es un derecho humano fundamental”, abundó.
“Cuando se da la opacidad, lo primero que desaparece es la confianza, después puede entrar la sospecha. La rendición de cuentas que no nos confundan, no son los informitos que nos presentan en los que nos cuentan lo que quieren decir, ojalá este ejercicio sirva para que los funcionarios no tengan miedo de entrar a la trasparencia proactiva”, apuntó.
“Sobre la opacidad en el contexto de la gobernanza, hay que tomar muy en cuenta lo que dice António Guterres, Secretario General de la ONU, al señalar que la corrupción es criminal e inmoral y representa la máxima traición a la confianza pública", subrayó la maestra.
“Recordemos también la frase que escribió el periodista Alan Riding hace unos años en su libro Vecinos Distantes, donde dice que ´la corrupción es el aceite que lubrica la maquinaria del Estado y el pegamento que mantiene las alianzas políticas´… Cambiemos el aceite del motor de los gobiernos. Esta es la postura de Ya Basta!”, enfatizó la maestra Estrada Mora.