Yucatán:

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Reducir las calorías de la dieta rejuvenece tu corazón
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  • Meditar por unos minutos al día puede ayudar a reducir el estrés y además puede ampliar tu visión de la vida.

  • Los labios son una de las partes más atractivas de las mujeres, pues con ellos besamos, hablamos, seducimos y expresamos nuestras emociones y sentimientos. La piel de los labios es muy delicada a la agresiones climáticas, por ello es importante protegerlos y mantenerlos sanos. Para evitar las arrugas y resequedad, puedes exfoliar tus labios con un poco de azúcar y miel.

  • Para tener un buen tono de bronceado podemos ayudar a nuestra piel y prepararla durante el invierno para que cuando llegue los primeros rayos de sol este receptiva. Para ello tendremos una dieta equilibrada e incluiremos algunos alimentos que nos van a preparar la piel. El alimento por excelencia para tener un buen bronceado es la zanahoria, posee caroteno, que va a estimular el bronceado y a la vez proteger la piel de la influencia negativa del sol. Asimismo, mantienen la piel hidratada. Además de este alimento también influyen como son los alimentos ricos en vitaminas A, B, C y E.

  • El pepino tiene la capacidad para dotar de elasticidad a las células y actuar sobre la piel, el cabello, las uñas, así como para disminuir las ojeras y aliviar los ojos cansados.

  • La piel de los párpados es la más delicada de todo el cuerpo, ya que es la más delgada y tiende a la flacidez. Es fundamental usar cremas específicas para los párpados, devuelven la firmeza perdida y la hidratación necesaria, de ésta forma se logra reforzar la estructura de la piel de la zona y atenuar las líneas de expresión.

  • Los pequeños cambios en tu estilo de vida, que incluyan una alimentación correcta con suficiente fibra, hidratación adecuada y actividad física regular, son la clave para alcanzar un estilo de vida más saludable y prevenir los síntomas del estreñimiento. La fibra también mejora la absorción de los nutrientes por parte del intestino así como su paso a la corriente sanguínea; al reducir la absorción de las grasas digeridas se reduce ligeramente el nivel del colesterol y, por consiguiente, el riesgo de padecer una enfermedad coronaria.